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9 de junio de 2012

Après l'amour.


Rozo su garganta con los dedos. Siento la piel palpitante, oscilando entre sutiles escaladas y caídas con el viaje de la sangre. Deseo sentirlo para siempre. Deseo que el momento no acabe.
Pero no me da tiempo a terminar mis conjuros. Abro los ojos bajo la lluvia, como si me hubieran abandonado ahí al azar, tragando bocanadas de humedad fría a dos palmos de mi puerta, y entonces soy consciente de la realidad, de que los momentos en los que prometí quedarme, me han traicionado y se han extinguido.
Me siento como si hubiera despertado de un largo letargo inducido por alguna droga aniquilante. Y también siento frío: la lluvia sigue empapándome con un estúpido intento por hacerme reaccionar. Pero no puedo.
Quisiera volver adonde estuve momentos atrás, en los que estaba segura de conocer la felicidad. La felicidad que lleva su nombre; la única que existe para mí ya.
Y así me quedo, enmimismada, como si fuera de mármol.
 
Después del amor siempre me queda una resaca más dolorosa que la que pudiera engendrar una noche de tequila y vino. Sólo quedan fantasmas, de sus abrazos que ya no me rodean, de sus besos que ya no me callan, de sus ojos que ya ni me miran ni me absorben. Sólo queda ausencia y la cama es demasiado grande. Tanto que se me olvida dormir y soñar.
Después del amor sólo queda melancolía, ganas de volver y no regresar. De parar el tiempo y que no queden horas ni noches en vela.
Después del amor, marchita temporalmente todo lo que había florecido.
Después del amor, sólo me queda el recuerdo.

17 de marzo de 2010

Tormenta.


Los defectos hacen de tu perfección una realidad.
El sonido de tu voz hace de la música un material palpable.
El brillo de tus ojos hace del Universo un espacio finito.

.


El límite de mi mente habita donde las palabras no existen, donde no pueden ser escritas. Incluso me atrevería a ir más lejos y decir que mi mente no tiene límite.
Ni siquiera existe donde existes tú dentro de ella, y menos todavía donde habita el olvido.

Es una bestia indómita.
No la puede contener la propia voluntad, ni un libro en toda su extensión, ni una canción con perfecta melodía; se escapa, va más allá de todo eso. Busca lo indeterminado. (No sé lo que busca.)

Y aún así...
Con la melancolía de una tormenta de verano, con la suavidad de un beso en el cuello y con todo aquello que se acumula en mi razón recuerdo el brillo oscuro de tus ojos negros cada segundo.
Fijos en mis movimientos, en el ritmo de mi respiración e incluso de mis latidos.
Recuerdo tu sonrisa torcida, con cierto aire de descaro.
Recuerdo tu pelo revuelto, en mil sentidos opuestos.
Recuerdo la inquietud de tus manos a mi contacto.

Recuerdo, recuerdo, recuerdo...
Simplemente imágenes ligadas a emociones. Nada más y nada menos.
Sólo consiguen deshacer el puzzle que constituye mi cordura, ahora con muchas menos piezas que la última vez.

El tiempo nos esclavizará, obligándonos a elegir nuestra próxima jugada. ¿Acertada? Sólo él mismo podrá revelarlo.

17 de enero de 2010

Chains.


Encadenada al tiempo.
Tratando de soltarme de su poder.
De correr a contracorriente.

Evadiéndome en momentos que sólo existen en mi mente.
Sólo visito lugares que no existen ni han existido...y que con certeza nunca existirán.
Todo es un sueño continuo, que no sé donde comienza ni dónde acaba. Es un lugar perdido en una espiral retorcida, enredada, atrapada, dentro de mi cabeza.

Números y letras que deambulan por un laberinto de incertidumbre. No me despiertan del sueño, no me ayudan a parar el tiempo.

Todo sería tan fácil si pudiese parar el mundo...si pudiese hacer que dejase de girar, de parar los relojes - las horas, los minutos, los segundos - , y entonces correr sin rumbo, buscar un lugar en el que las cosas sean distintas.

Pero mientras trato de parar todo a mi alrededor,
"Veo las fantasías desmoronarse...nada será igual."

Se lo oigo decir a una voz susurrante desde el interior de mis propios pensamientos...

Entonces, cierro los ojos fuerte y le tiendo una mano a la nada, al viento que chilla en mis oídos,
esperando la mano de alguien que quiera acompañarme...

"Take my hand, we'll make it, I swear"






~





Sentiré que mi mundo se desploma
Sentiré que mi vida se desploma
Sentiré que mi alma se desploma
Y se esfuma
Se esfuma contigo




6 de noviembre de 2009

Bullet .


He tatuado una bala con tu nombre escrito mil veces.
Cuando la encuentren sabrán lo mucho que alguien te quiso y que el amor puede cobrarse vidas.
La pérdida será dolorosa...pero no durará mucho, a pesar de que se queden atrás algunos buenos momentos, vestigios imaginarios de este amor, causante de la desdicha que me llevó a cometer esta locura.

Fueron tantas las veces en las que te perdoné...tantas que llegué a perder la cuenta... tantas que me llegué a preguntar por qué te seguía queriendo.
Pero, ahora...¿serás capaz de perdonarme tú a mí, de entender ese dolor en el pecho que tantas veces he sentido por tu culpa?

* * *

Sólo quiero que una vez algo te haga conmover.
Y besarte una vez más.
Sólo una.
Aunque no me quieras, aunque jamás lo hayas hecho.

Besarte una vez más... y dejar que el último rastro de mí se adentre en tus entrañas, allí donde jamás me has tenido presente y donde tanto daño me has causado.
Eres la víctima de tu propio crimen.

Love hurts, love scars, love wounds and marks...any heart

3 de noviembre de 2009

Ironía.



Ironía es recordar cuando me mirabas con los ojos huecos, vacíos de sentimiento y prometías que me querías.
...Cuando tus manos se mantenían heladas al tomar las mías, mientras me besabas.
...Cuando te decía lo que significabas para mí y mentías diciendo que sentías lo mismo.
...Cuando sólo contaba las horas, minutos, segundos para verte pero...ese momento se acababa desvaneciendo en mi memoria, nunca llegaba.
Ironía cuando cierro los ojos y te veo a mi lado.
...Cuando por un segundo imagino que todavía me quieres, a mí...sólo a mí.
...Cuando sonrío aún a sabiendas de que todo fue, al fin y al cabo, una mentira..
...Cuando lloro recordando todos esos momentos a tu lado y las lágrimas dan sabor a mi boca.

Ironía fue pensarte perfecto y ahora, querer odiarte.