Mostrando entradas con la etiqueta tristeza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta tristeza. Mostrar todas las entradas

9 de junio de 2012

Après l'amour.


Rozo su garganta con los dedos. Siento la piel palpitante, oscilando entre sutiles escaladas y caídas con el viaje de la sangre. Deseo sentirlo para siempre. Deseo que el momento no acabe.
Pero no me da tiempo a terminar mis conjuros. Abro los ojos bajo la lluvia, como si me hubieran abandonado ahí al azar, tragando bocanadas de humedad fría a dos palmos de mi puerta, y entonces soy consciente de la realidad, de que los momentos en los que prometí quedarme, me han traicionado y se han extinguido.
Me siento como si hubiera despertado de un largo letargo inducido por alguna droga aniquilante. Y también siento frío: la lluvia sigue empapándome con un estúpido intento por hacerme reaccionar. Pero no puedo.
Quisiera volver adonde estuve momentos atrás, en los que estaba segura de conocer la felicidad. La felicidad que lleva su nombre; la única que existe para mí ya.
Y así me quedo, enmimismada, como si fuera de mármol.
 
Después del amor siempre me queda una resaca más dolorosa que la que pudiera engendrar una noche de tequila y vino. Sólo quedan fantasmas, de sus abrazos que ya no me rodean, de sus besos que ya no me callan, de sus ojos que ya ni me miran ni me absorben. Sólo queda ausencia y la cama es demasiado grande. Tanto que se me olvida dormir y soñar.
Después del amor sólo queda melancolía, ganas de volver y no regresar. De parar el tiempo y que no queden horas ni noches en vela.
Después del amor, marchita temporalmente todo lo que había florecido.
Después del amor, sólo me queda el recuerdo.

27 de julio de 2010

Desmayarse.



Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso:

no hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso:

huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor süave,
olvidar el provecho, amar el daño:

creer que el cielo en un infierno cabe;
dar la vida y el alma a un desengaño,
¡esto es amor! quien lo probó lo sabe
.


- Lope De Vega, "Desmayarse"

~ ~

A veces te sientes como un mueble abandonado en el rincón de un desván. Muchas otras ni siquiera
te sientes parte de este mundo. Te sientes desalojado, abandonado, ajeno.
Incluso en ocasiones puedes llegar a sentirte como un actor en un escenario abandonado, actuando sin motivo.
Algo tan realmente abstracto como lo es un viejo poema de amor en el que el dolor prima sobre cualquier cosa,
siendo el desengaño el pan de cada día, y la habilidad de soñar casi un privilegio para evadirse.
Y la locura la cordura del melancólico poeta...
Y la soledad su compañera más fiel.

En esos días un nudo en la garganta puede estar acompañándote sin despegarse de ti...embriagando tu consciencia
con la más amarga tristeza. Creyendo que la desesperanza algún día se convertirá en una luz que te devuelva
el pulso.

Y si algún día eso ocurre...pronto llegas a descubrir que es otra ilusión más hecha para alimentar tu desilusión...
Un círculo vicioso que promete nunca acabar.